viernes, 31 de julio de 2009

Explicación del noveno capítulo: Muinn


Éste es uno de mis capítulos favoritos. Todo él, a pesar de su brevedad, encierra un mundo de buenas intenciones, encierra la esencia en sí de esta novela.

Muinn es la letra M en el alfabeto de los árboles. Su signo del zodíaco correspondiente es Sagitario.

El color representativo de esta palabra es el púrpura, un color que históricamente, se distingue por su magnificencia. No en vano era el color distintivo de los emperadores romanos y más tarde, asociado con cualquier forma de poder. Como no podía ser de otra manera, el árbol asociado a tal letra es la vid

La palabra Muinn es el secreto que encierra este capítulo. La verdad es que cuando estoy un poco depre y releo este capítulo, no puedo por más que quiera, dejar escapar alguna lagrimilla que otra debido a la fuerza de todas y cada una de sus palabras:

- "Exígete mucho a ti mismo y poco a los demás, así te ahorrarás disgustos".

¡Cuàntas veces!, ¡joder!, ¡cuántas veces he necesitado que alguien me dijera esa frase! ¡Cuántas veces lo das todo por alguien o por algunos y sin embargo, no ves reconocido tu esfuerzo. No ven que pones el corazón en lo que haces y ni tan siquiera lo tienen en cuenta. ¡Cuántos momentos amargos me hubiera evitado conocer esa frase de Confucio!

- " Que nada ni nadie te haga cambiar de forma de ser". "Sigue siendo el niño que en realidad eres y no malgastes tu tiempo con quien no merece la pena".


Creo que se puede decir más alto pero no más claro. Estas frases son un tesoro que hay que guardar en lo más profundo de nosotros mismos. Palabras que encierran todo un pasado detrás, un pasado doloroso pero un pasado del que se puede aprender y desde el que se puede ayudar. Toda ayuda es poca en el día a día que nos toca vivir, al menos así lo creo, y si viene a través de una pequeña novela como ésta, de algún familiar, de algún amigo, incluso de la sonrisa de algún desconocido, bienvenida sea. Bienvenida sea.

Todos somos un poco Ícaro. Todos somos un poco como mi hermano. ¿Quién no ha sentido que le han fallado las fuerzas? ¿Quién no se ha sentido terriblemente solo alguna vez? ¿Qué pasa dentro de uno, qué pasa alrededor de uno cuando la desesperación te va ahogando por dentro?

He aquí el por qué de este capítulo. He aquí, inclusive, el por qué de esta novela. Aunque sea a través de internet, aunque sea a través de una aparición espectral, de seres mágicos o de algo, de lo que sea en particular, un recuerdo, un mensaje en el móvil, lo que nos dice el horóscopo hoy, una oración, lo que sea, pero todos necesitamos un mensaje, algo a lo que aferrarnos, algo por lo que no nos volvernos locos del todo. No todavía.

Con todo y de todo lo que aquí se habla en este capítulo, su significado céltico, su significado esotérico, es el siguiente: Busca la quietud en tu interior. Encuéntrala para que tu alma se haga más fuerte. Y todo este capítulo, desde la primera hasta la última letra, no es ni más ni menos que eso. Una esperanza. Ese clavo ardiendo al que poder agarrarnos cuando lo necesitamos. Éste es el corazón y la intención de esta novela. Para que nuestra alma se haga más fuerte. Para que podamos seguir siendo los niños que siempre hemos sido. Para que nadie nos haga cambiar de forma de ser. Amén.

Un abrazo.

Ariadna.


miércoles, 29 de julio de 2009

Exitazo en la presentación de la novela

En primer lugar, gracias. Gracias a todos los que organizaron el evento, se preocuparon por todos los detalles, estuvieron aguantando de pie, pese al calor y la humedad y por supuesto, a todos aquellos que compraron la novela y ahora la están leyendo. Gracias, muchas gracias a todos.

El autor de la misma, nos confesó que tuvo los nervios de rigor antes y durante la presentación. Abrió el acto el periodista del diario regional Hoy, Emilio Rodríguez, que tras comentar un poco la relación que mantenía el autor, Kamawookie, con la localidad de San Vicente de Alcántara y cuáles son los vínculos que le unen a ella, dio paso al concejal de cultura del Ayuntamiento, el cual, añadió, brevemente, algunos aspectos biográficos del autor y aportó su propia opinión acerca del libro.

Una vez realizada dicha presentación, Joaquín Beltrán, autor de libros literarios y pintor y vecino de la localidad, desglosó punto por punto lo más destacado de la novela en sí: agilidad en el texto debido a la casi ausencia de descripciones, uso de un lenguaje de la calle lo cual facilita mucho la lectura de la novela, traslado del mito griego de Dédalo e Ícaro hasta un punto de vista contemporáneo y asequible a los más jóvenes, los innumerables mensajes que aparecen en la novela como referencia para estos jóvenes, etc....

Terminó el acto el mismo Kamawookie, que por no ser "pesao", según nos confesó más tarde, hizo su propia aportación, si cabe, más breve que la anterior y limitándose a contar como nos conoció a los personajes, como hemos ido guiándole en la elaboración del libro y el entorno mágico, el pensamiento celta, druídico, que existe a lo largo y ancho de "El coleccionista de finales felices". Clausuró la presentación, deseando que esa magia la encontrasen los lectores una vez leídas las últimas palabras. Todo el mundo aplaudiendo y finalmente, después de que los 35 ejemplares se agotaran, el autor tuvo a bien dedicarlos todos.

¡¡Enhorabuena a Kamawookie!! por esa presentación. Esperemos que sea la primera de muchas. En serio, tío. Estaremos ahí con él, apoyándole siempre.

Un abrazo de Mikel, Ariadna y el que suscribe, Ícaro. Tus amigos y personajes.

P.d.: Habrá vídeo del evento, tardará un poquito pero lo habrá. XD



miércoles, 22 de julio de 2009

Presentación oficial de la novela, mañana



A cargo del Ayuntamiento de San Vicente de Alcántara (Badajoz), dentro de la programación cultural de este verano. Allí nos vemos. Un abrazo a todos.

miércoles, 17 de junio de 2009

Tres tristes tigres, es decir, tres formas de soledad


El sábado por la noche, en un momento de calma, me pude fijar desde mi trinchera detrás de la barra, como existen tres formas distintas de soledad:

  • La soledad arrogante: Allí, en el fondo del garito, estaba aquella persona que desde su silla, contemplaba a los demás por encima del hombro. Vestido y peinado estratégicamente, con el ego más alto que la propia persona, esperando, tal vez, que alguien le admirara o cayera en sus brazos, cosa que no suele suceder.
  • La soledad desesperada: ¿A quién no le ha pasado alguna vez? Verse rodeado de amigos, y éstos, en diferentes corrillos, hablar de sus temas y tú quedarte fuera de juego, sin ver el hilo al que hay que agarrarse para seguir perteneciendo al grupo. Cuando ves que es imposible, empiezas a buscar en todos lados. Ruegas al cielo en silencio para que aparezca alguien conocido a quién poder acoplarte o lanzas miradas cómplices previo paso a un posible ligoteo. También se te ocurre la inútil idea de entablar una conversación con el camarero de turno sin darte cuenta de que está terriblemente ocupado. Al final, te quedan dos opciones: te aburres y te acabas yendo, con el consiguiente mosqueo general: - no te vayas, si ahora nos vamos todos, tómate una más, pero, ¿qué te pasa?, etc o bien, esperar hasta que alguien se acuerde de ti e ir a la máquina de turno y consolarte con un trivial o algo similar que te mantenga distraído hasta que alguno de tus colegas repare en ti.
  • La soledad cobarde: Hay gente que asume directamente el papel de víctima: El mundo no me comprende, ¿qué he hecho yo para merecer esto?, etc. Esa gente, por regla general, sale sola. Beben solos y si por un casual se encuentran contigo o te llaman cuando ya el alcohol les tiene totalmente dominados, te dan la chapa acerca de lo desgraciados que son. Tú, por educación, les contestas y hasta les ofreces soluciones. Soluciones que ellos se niegan a seguir. Entonces, se siguen lamentando de su mala estrella y no entienden como el mundo les trata así de mal. Al final, acabas tú también por emborracharte para soportar mejor la noche que te queda y termináis ambos desayunando algo o uno llevando al otro de lo mal que acaba.

Es curioso lo que se puede aprender aunque sea a ciertas horas de la noche y también en según que sitios, pero extrañamente, este sábado pasado me encontraba lo suficientemente sereno como para hacer una puntualización sobre el tema, más si cabe porque soy aficionado a la antropología, cosa que me ha pegado mi hermana y además, me estoy leyendo un libro muy curioso de etología (estudio del comportamiento) en este caso humano, llamado el mono desnudo, de un tal Desmond Morris y nada, quería compartirlo con vosotros.

Somos una de las especies más curiosas y creo que sería una buena sección para innaugurar ésta y por supuesto, quién quiera aportar algo sobre el tema, acerca de como somos, ya sabe que tiene que mandar un mail a icarofinalfeliz@hotmail.com. Estaré encantado de incluirlo en este blog.

Gracias por seguir ahí.

Un abrazo.

miércoles, 3 de junio de 2009

La otra cara de la moneda


Me he enterado hace poquito, como una tal Susan Boyle, concursante de un famoso programa británico, ha sido hospitalizada en un psiquiátrico debido a la presión a la que se la tenía sometida. Por lo visto, esta mujer, debido a su gran voz, ha pasado de ser una desconocida a ser una estrella mundial, en apenas un par de meses o menos.

Se le ha inculcado el hecho de ganar a la primera como única meta, se le ha lavado el cerebro con dicha lección y cuando esto no ha sucedido, todo el mundo periodístico ha saltado a su pobre yugular, como si de una bestia se tratara.

¿Qué cojones nos está pasando? ¿Qué valores estamos trasmitiendo hoy día?

Me vienen otros casos sangrantes a la memoria, como el de Rosa, la primera ganadora de O.T. y explotada hasta la náusea con el rollito cutre de ganar Eurovisión, por ejemplo. Como no lo hizo y como de personalidad andaba algo corta, se cebaron con ella y ahora anda sin pena ni gloria y lo que es peor, sin aprovechar su gran voz.

También recuerdo a Poli Díaz, el potro de Vallecas, un chaval humilde con una formidable pegada. Perdió la final mundial de su categoría de boxeo y se le empezó a ningunear por todos lados. Muchos buitres olieron la carroña y devoraron su fama y su fortuna hasta reducirle a un cadáver viviente que iba a las Barranquillas a pillar su dosis diaria. Adicto, como adictos se volvieron deportistas de renombre: Julio Alberto, Maradona, Ben Johnson...

Ahí quedan los nombres de Macauley Culkin (el niño de solo en casa) o Haley Joe (el niño de la película el sexto sentido), etc, etc... Todos con un pasado brillante y ahora, con un presente desesperanzador.

Vivimos inmersos en una cultura de usar y tirar que promocionan los medios de comunicación y que nosotros mismos ayudamos a mantener, permitiendo a nuestros hijos que vayan a los casting de esos concursos de mierda, no sea que el chaval gane y nos saque del arroyo, como aquel que dice. No tenemos en cuenta que pasará después, cuando a ese chaval o a esa chica adolescente le digan que no sirve o que deje de intentarlo. Nadie nos prepara para el fracaso y es jodido. Sí. Porque sin fracaso no se madura ni se aprende. Sin haber conocido antes el fracaso uno no consigue luego el éxito o por lo menos, ir tirando hacia adelante.

Ésta es una de las lecciones que se pueden extraer de la novela en la que salimos. De las circunstancias tan duras por las que yo pasé y de las que he salido poco a poco gracias al cariño de la gente que me rodea y quién sabe si de algo más.

Me parece patético y nausebundo que hoy día no se les enseñe esto ni tan siquiera en los colegios. Todo tiene que ir deprisa y corriendo. Lo queremos todo de golpe y bien hecho y no. No es así. Nunca ha sido así. Mi abuela decía que los mejores guisos son las que se cocinan a fuego lento y no le faltaba razón. Sólo cuando uno va saltando los obstáculos que la vida le va poniendo en el camino es cuando puede ver la meta más cerca. Y no hay camino fácil ni tampoco caída de la que no se pueda salir.

Pero claro, yo sólo soy un personaje de un cuento de hadas contemporáneo y además autoeditado. ¿Quién me va a escuchar?